Un operador de glamping en los Alpes suizos quería destacar en un mercado muy competitivo: incorporar unidades de gama alta para atraer a viajeros exigentes dispuestos a pagar tarifas premium. El emplazamiento, una pradera montañosa de gran belleza escénica, tenía estrictas normas medioambientales: no se permitían cimientos permanentes...
Un operador de glamping en los Alpes suizos quería destacar en un mercado saturado: añadiendo unidades de alta gama para atraer a viajeros de lujo dispuestos a pagar tarifas premium.
Equilibrar lujo y ecología: Los viajeros de lujo esperaban comodidades como chimeneas y camas king-size, difíciles de integrar en estructuras pequeñas y móviles. Las normas medioambientales prohibían cavar o usar hormigón, por lo que las cimentaciones debían ser temporales. Además, el operador necesitaba trasladar las unidades al almacenamiento durante el invierno para proteger el prado.
Diseño de la cabaña Apple: Las cabañas prefabricadas móviles personalizadas con forma de manzana fueron la solución. Ocho unidades de 4 m × 5 m, con forma de manzanas pulidas y revestimiento exterior de madera de cedro, se integraron perfectamente en el paisaje montañoso. Cada una contaba con una chimenea revestida de piedra, una cama king size con sábanas orgánicas, un minibar surtido con vinos locales y una terraza privada con vistas a la montaña. Montadas sobre ruedas, las cabañas descansaban sobre bases de grava (sin necesidad de excavación) y podían remolcarse hasta el almacén en un solo día.
Resultados premium: La instalación tardó solo cinco días y no causó ningún daño en el prado. Las unidades alcanzaron una tarifa nocturna de 500 USD, el doble de las ofertas anteriores del operador, y registraron una ocupación del 95 % durante la temporada de esquí. Seis meses después, el operador amplió su oferta a 16 cabañas y fue recomendado por huéspedes satisfechos a otras tres cadenas europeas de glamping.

